viernes, octubre 30, 2009

Petroni Gutiérrez Rivera, poeta peruano

domingo, agosto 27, 2006

Presentación del Blog: La Poesía y el Poeta (Petroni G.)

La poesía es la expresión objetiva del espíritu comunitario. En ella, lo común es más esencial que lo individual. Ser poeta es considerarse portavoz del alma del pueblo, el poder más antiguo y más grande de la historia. En un sentido más profundo, es decir lo que la humanidad siente, es hablar el mismo idioma de ella. Sólo se reconoce la singularidad del poeta si se reconoce expresado, por su voz, lo comunitario. Sin embargo, no se trata de derribar torres de marfil, ni de dejar de asistir a las sectas y a las escuelas, sino después de servirse de ellas abandonarlas y dejarlas atrás. La poesía por la poesía es un lugar tan desgastado y tan ambivalente, que desaparece como un espejismo si no lo acoge nítidamente el lector. La poesía, el poeta y después el lector, forman una trilogía inseparable que por momentos trocan sus puestos. “La palabra –dijo Montaigne– es mitad del que la habla y mitad del que la escucha”. Y la poesía más aún, inefablemente.
Petroni.

Datos y Publicaciones del Poeta Petroni Gutiérrez Rivera

Petroni Gutiérrez nació en Acolla, Jauja, Orcotuna, en 1951. Poeta y profesor, licenciado en Literatura-Matemáticas en la Universidad Nacional de Educación “Enrique Guzmán y Valle-La Cantuta”, con Post-grado en Currículum y supervisión; maestría en Docencia en el Nivel Superior, en la Escuela de Post-grado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En dos orillas que se complementan discurre su quehacer intelectual, la poesía y la investigación, como poeta y profesor, respectivamente. Como poeta, fue socio de la ANEA desde 1976, en que inició el movimiento fascicular con poemas que difundió en diversos pueblos del Perú y publicó con el título Colores del viento (1993). Fue uno de los miembros del “Círculo Literario Alma Matinal” (CLAM) con el cual ha publicado Polvo Germinal (1984), grupo literario que devino en “La Comunidad de los Poetas Inmortales”. En 1998 publicó: El canto que faltaba, un libro estructurado con cien poemas. Con una estructura idéntica: Vórtices de fuego (inédito, por publicar), y como un desagregado de su poética, tiene inédita las novelas El amor en la memoria y En el nombre del padre, además de: Cuentos para no dormir y los huainos: Falsas esperanzas.
Su poesía fue incluida en las antologías:
Hidrovo Peñaherrera, Horacio: Antología poética latinoamericana. Casa de Horacio.
Portoviejo, Ecuador, 2003.
Risso Bendezú, Santiago: Antología internacional de poesía amorosa. Alejo
Ediciones (Mammalia Comunicación & Cultura). Lima, Perú, 2006.
Como profesor, dedicado a la investigación, ha publicado dos ediciones del Método de estudio IMISU (El secreto del éxito total), una respuesta crítica a la contaminación neoliberal en la educación y un aporte en busca de la mejora de la educación desde la perspectiva del estudiante. En esa línea tiene dos libros inéditos: Importación de la voz para la lectura y el canto (Texto autoinstructivo) y Metodología de la investigación aplicada a la educación (Texto autoinstructivo).

COMENTARIOS

Piedra y erotismo
... “Ahora puedo saludar y felicitar al poeta Petroni, y comentarle que entiendo mejor el título de su libro, es El canto que faltaba en la poesía peruana, el canto erótico, que en su espejo nos miramos para sentirnos más humanos, más hermosos y más felices.”
Poeta, Dr. Manuel Velásquez Rojas.

Un canto que faltaba
… “El libro de Petroni Gutiérrez Rivera consta de tres partes, con nombres inspirados en la belleza y el misterio eternos de la naturaleza; El canto de la fuente, El canto del río y El canto del mar, esto es, el canto del tiempo. El tiempo nos ha alumbrado este bello canto que faltaba en la nueva poesía peruana.”
Poeta, Julio Nelson Montero.

El canto que esperábamos
“Con la publicación de El canto que faltaba asistimos a la celebración de la palabra y, al mismo tiempo, de la sensibilidad humana. De la palabra decimos, porque este libro ha sido trabajado con altísimo rigor formal, cuya base es la asimilación creadora de la rica tradición poética peruana y universal, rigor que lejos de limitar estimula la audacia y el vuelo de la imaginación creadora y hace de este conjunto de poemas un gozoso desafío a la lectura. Y es también celebración de la sensibilidad humana, pues indaga con severidad y fervor en las raíces del hombre peruano, sus tragedias, sueños y convicciones, y atisba esperanzado el horizonte de las grandes mayorías.
De este modo, Petroni articula un discurso poético renovador en el cual se funden historia, lengua, política, sociedad, cultura, magia, dolor y optimismo, y hace de la poesía un auténtico ejercicio de libertad.
La carátula del libro está ilustrada por un hermoso motivo del artista jaujino Oswaldo Higuchi “.
Poeta, Jorge Luis Roncal.Lima, 14 de abril de 1998.

VÓRTICES DE FUEGO (Antología)

99 VÓRTICE XCIX

soy agua del mar
vorágine de amor
abarco el setenta por ciento
del dado sideral
engullo a quien asoma a mi orilla
me amamanto con ríos de pasión

eres barro moldeado por mis olas
cima del abismo con forma de mujer
donde dejo la espuma de mi
y gorgoteando llamo al sol
y el albor atisba por la ventana
de tu risa

somos luz y los iceberg diluimos
con lluvia de sol
somos agua y tierra
contenemos vida en glóbulos de hielo
que convulsiona tu vórtice de fuego

los sueños como peces en el agua
tiernos navegan el océano
que con mi amor debes surcar
que estás surcando
que tal vez has surcado ya
viviendo el viento de la vida

mujer
barro de fuego
mi agua anega tu sima y si te vas
me voy por la pendiente de la tristeza
como un barco de papel en el río
que viene de una bocatoma inmemorial
y no sé dónde termina.


11 VÓRTICE XI

ya es hora de alejar mi alma de tu cuerpo
mis ojos de tus pestañas
mi boca de tus labios
mi pecho de tus pezones
mi cuerpo de tu alma
ya es hora de alejarme de la diáspora de tu fragancia
de dejar de decirte amada mía
ya es hora de volver
a la melancolía que suena en los rayos verdes del sol
a las estrellas que necesito para llenar mi cielo
al lugar donde me espera sentado el tiempo
bebiendo dolor del puquial cercado
ya es hora de volver por donde he venido
recogiendo los sentimientos y las palabras
que se van como el río
que arrastra el nauseabundo basural de cada día
con mi verdad oculta entre los juncos
donde degustaba mi fiambre de amor
donde lamía y relamía la miel del sol
donde olía a hierba tu nombre peregrino
donde aprendí a subir y bajar
por la pendiente de las quebradas
ya es hora de irme de esta ciudad
donde soy un número más del frío ordenador
donde mis sueños están cercados por ladrones de verdad
salidos de la noche chavetera para trocear mi reserva de ternura
transformándome en olvido muerto
atropellado como un sapo en la pista del desarrollo
así mujer me transformaré en el dolmen de tu sombra
y seré ventana de tu luz
que alumbrará la profundidad de mi tiempo
y el terror del miedo
y el destello de tu sonrisa
y tu mirada abrirá mi puerta de madera
y de trecho en trecho como luciérnaga me acercaré a tu luz
no sé qué haré sin ti
sin ti no sé cuánto valgo sin ti
sólo sé el valor que tengo si bebo tu amor

no sé a dónde voló el pájaro que en ti anidó
te dejo mi libertad ficticia
derretida en tu vórtice de fuego.

Poema: Nos encontraremos

Nos encontraremos

Más allá de la guerra y del polvo de la guerra
Más allá de la historia del olvido
Más allá de la distancia
Nos encontraremos

En el más hermoso crepúsculo del mundo
En la Huaicha de Orcotuna rodeado de retamas
Entre colores del viento
Nos encontraremos

Cuando el frío haya enfriado
La vena de los ríos El llanto de la lluvia
Tus manos Tus cabellos
Nos encontraremos

En las eras de junio y la trilla
Desgranado blancas mazorcas Calchando verdes habitas
Merendando papitas de la huatia
Nos encontraremos

En medio de la chacra
Segando rayos de trigo Guapeando y bailando
Silbando y cantando como los malacos
Nos encontraremos

En la choza donde el sueño sueña
Empollando una cápsula blanquísima y perfecta
Como pajarillos que anidan
Nos encontraremos

En la llipta del gañán que chajcha
Cansancio que no descansa bajo el eucalipto
Peinando la sementera
Nos encontraremos

Cuando tras las floreadas mariposas
Vayan las flores niñas soñando sueños nuevos
Bajo los dientes blancos del granizo
Nos encontraremos

Mientras retoño en tu cuerpo
Mientras el fruto de tu boca muerdo y chupo
Como caña el dulce de tus labios
Nos encontraremos

Sobre el caudaloso Mantaro
Cuando el paraíso no sea más que un montón de
Huesos de esqueletos careados
Nos encontraremos

Transformados en nube que llueve
Sobre una piedra que llora
Relámpagos y truenos
Nos encontraremos

Nos encontraremos.

Poema: Mujer, maravilloso amor

Mujer, maravilloso amor

Eres la mujer increíble como la vida
Salida de algún lugar maravilloso
Donde el alfarero que te formó pareciera
Que imaginaba mi fantasía día y noche
Como cuando escribo la poesía que
me inspiras
Fuego tierra y agua hacen la suma
De tu cuerpo trigueño como pan tostado en
el horno
De mi corazón que no te olvida desde
La mañana cuando respiré tu aroma de
fruta madura
Al alcance de mi boca para morder el
Fondo dulce de tu aliento y sonrisa
de nieve
De donde discurre el agua mineral que
Riega la sementera de mis sueños nuevos y
Traes la brisa que forma el rocío que dejo
En tus labios de pétalos de rosa roja
Como la sangre del alma de mi pueblo
Como el atardecer a la orilla de otro mar:
el amor
Violento que palpita en mi garganta y
No me deja decir todo lo que siento por ti
Mujer del tiempo exacto de mi vida
inolvidable
Como las letras del alfabeto Morse
Y el lazarillo para un ciego que no sabe ver
Más allá del horizonte infinito de tu amor
Mujer increíble y maravillosa como el amor.

Poema: El color de la vida

El color de la vida

Taytas el canto que faltaba no me sale
Estoy
atollado / aturdido / abrumado

Tengo sed y el agua de los labios de la dulce
Que no me ama:
hirviendo
La leche de sus senos:
avinagrada
Su sexo:
dura reja negra
Su rostro demacrado con una mueca arroja una
Pedrada en vez de la caricia que en vano espero

Padres (océanos que beben mi aliento)
Pablo / César
Padre / Madre de la sed de mi canto
Cuando esto me sucede
Diviso por la rendija de mi alma
Vuestros libros
Corriendo por el mar pescador
Arrojo mi red en la aterradora
O
Negra profundidad del tiempo
Y la memoria
¿La pesca es buena?
Poemas tiernos untados de miel
Poemas duros de alas negras
Llenan mi mundo a donde tampoco yo
He pedido que me trajeran

Soy un mal hijo
No acabo de nacer
Me atribuyo la muerte de mis padres
Sin ellos
¿A dónde iré?

Escribo en la planta de mis pies
Los sueños de mis hermanos
Las huellas de su amor bajo las esteras
Su sed desierta
Su polvo ahogado en el mar

/Tayta Neruda = Tayta Vallejo/
¿Es duro comer el pan de vuestra poesía
En cada vuelo?
Tropezar con los versos: “Caballo
Que trota por el río de mi niñez
Arpa que suena en las alturas
De los labios de mi madre” (sic.)

Tayta Pablucha chileno inmenso de piedra
Pura humano poeta militante
Invisible
Te engendro padre de mi canto
No es nada nuevo pero soy un huérfano
Disparado en pleno arte bélico
¿Quién despierta la sierpe de la guerra?

César madre de mi canto
Para nacer has nacido
Y escribir tu hambre de naranjas
Eterna agonía de arcilla
Con que formaste tu testa inmensa
De mundo
Sueños de hombre
Terror

Yo te consagro en el ofertorio menstrual
De mi sangre materna de pueblo que me heredaste
Para hacer cause del río que lava
Del mundo la faz
Y
No vaya a quedar
Piedra sobre piedra
Del humano dolor

Cristo redivivo
Volverás perfumando colores del viento
Desmoronando palacios
Preñando marías
Hasta separar
Lo malo que carcome
Mi país
Y
Los heraldos serán blancos
Y
Nadie más te pegará
Sin que le hagas nada
Y
Con la dulce Rita
La de junco y capulí
Zurcirán mis heridas
Y
Con todos los hombres de la tierra
Podremos contra la muerte

LA MUERTE SERÁ UNA FLOR BELLA QUE ADORNARÁ EL COLOR DE LA VIDA.

Poema: Tu olvido me muerde el culo

Tu olvido me muerde el culo

Tu olvido es perro que me muerde el culo
Y siempre me haces sentir dolor por amor
Aturdido, freno mi deseo de buscarte

Ninguna radio me trae tu voz y calculo
Que viviré mamando las tetas del dolor
En mi boca y cerrando los ojos para verte

Para sacarme de ti me visto con otra piel
Cruel espuela encabrita mi sangre mi carne
Busco tu trasero desnudo y meto mi pene
En el hoyo de tu recuerdo tu panal de miel

Veo tu fotografía en la fatalidad cruel
Espuela que encabrita mi carne y te tiene
Vestida de vida con tu estatura perenne
Y froto mi mano en un orgasmo infiel

Poema: Su himen no era tu talla

Su himen no era tu talla

Hoy estuve animal y sexo para
Olvidarme y alejarme de ti, no pude
Su himen no era tu talla, te recordé
¿Por qué querer salir de ti, todo para?

Pagué trece soles por otra quimera
Pagué trece escalones no responde
Pagué trece por siete soles de donde
Salí moviéndome náusea y mesura

¿Cómo me vería moviendo en su vagina?
¿En su ano? ¿Siempre el sexo? ¿En su boca?
Nunca como hoy las piernas de tu recuerdo

Nunca como hoy las nalgas de tu recuerdo
Ventosean, y mi palabra te invoca En el espectro del coito imaginado.

Poema: EL CANTO QUE FALTABA

EL CANTO QUE FALTABA
(Antología)

Llovía grave sobre Acolla

Llovía grave sobre Acolla
Un niño tiritaba como una estrella
¿Acaso importaba en Lima?

Llovía su frío la puna cansada
Escarmenada en rueca hilada
¿Acaso importaba en Lima?

Hoy subido a su puna cansada
Con la estrella que con él tiritaba
Baja la niebla amortajada
El niño que entonces lloraba

Como maduran tallos de hierba
Creció la tormenta de su alma
Hoy que arrasa la noche que enerva
¿Acaso importa en Lima?


Huesos de piedra

Palpito tu dolor pueblo sublime
Vuélveme madre tierra tu mirada
En tu alma de piedra envuélveme

Que mi canto sea tu voz de viento
Díctame el hablar de la quebrada
Que su susurro sea mi aliento

Dadme la voz del monte y la llanura
Del cielo que llora con rayos y truenos
Del barro embarrado en mis huesos
Colores con que pintas la natura

Alguna vez en lau cencia futura
Si se me pierde la voz de los cerros
Sube a Shunta y canta estos versos
Sabes nunca bajé de su altura.

Poema: Ayacucho

Ayacucho

OH Ayacucho, larga noche
de huayno, chicha y sangre
ay Ayacucho
ay Ayacucho y Huamanga
ay Huamanga
cuando te nombro
recuerdo tus portales
de piedra, sudor y olvido
desmoronados por gemidos
y plegarias en quichua.

Pueblo mío
verdad que tu dolor
sangra por las venas del mundo
y te reverencian
como si fueras la procesión
de Semana Santa.

Eres la procesión. Inventas
la oración de libertad
bajo los tunales de Huanta, o bien
al norte de Luricocha
o hacia la selva, en San Francisco
o en Uchuraccay, en la noche
de noticias sangrientas y fotografías
reveladoras
pones sobre la tierra las evidencias
de un mundo oculto
sumergido, olvidado.

Se inmolan cien por cien muchachos
cien por cien muchachas
sin que alguien lleve
en su conciencia
una parte de la culpa?

Se asesina por la bandera
que cubre la desnudez
de las manos
al mañana?

Ay pueblo, pueblo
ay pueblo, Ayacucho
ay Ayacucho y Huamanga
ay Huamanga
¿cuándo tenderá
a ti
sus manos el mañana?

Viviendo de ti
tanto de tierra tuya y cielo tuyo
estoy impregnado
y otra vez hoy sangra la guerra

…y en mí mil cadáveres han sepultado
Cantando victoria sobre la muerte
en ti desencadeno mi poesía

Ay Ayacucho y Huamanga
ay Huamanga
ay, cuerpo mutilado
ay, dónde y cuando
encontraré tu pecho destrozado?

Ay, cuando llegue el mañana
por ti se romperá el día
como antigua estatua
de una diosa Wari
olvidada en su lecho frío
con lágrimas y lodo

Ay pueblo, pueblo
ay pueblo, Ayacucho
ay Ayacucho y Huamanga
ay Huamanga
¿dónde tomará vuestras manos
el mañana?

Poema: Mesías sin fe

Mesías sin fe

¡Dios mío! ¿Cómo entender palabras
si en la realidad agobiante agoniza
lo que dices lo que amas
agoniza sin comer sin esperanzas?

¿De qué infierno? ¿De qué castigo hablas?
¿Si en esta tierra que ya no es tuya
existen cielos donde viven ricos
y se parecen al cuento de tu paraíso?

Tú que anhelaste un mundo de amor
responde: ¿Cómo puede haber amor
si muchos hombres viven el dolor
la impotencia de no tener con qué?

¿Cómo explicas alegrías gorduras
y feliz contento de los que hablan de ti
mientras unos semejantes a ellos
peleándose con perros y gatos
comen del cesto de basura?

¿Es qué no escuchas necesidades
vertidas en triviales oraciones?
Sabes no podemos hacerte misa
nuestra vieja mesa está vacía

Dijiste: ¡Al César, lo que es del César!
Y apenas sin empezar a caminar
Engañan como ayer como hoy
Engañan ENGAÑAN

Poema: COLORES DEL VIENTO (antología)

COLORES DEL VIENTO
(Antología)

Llegar, venir rodando

Nos hicieron venir rodando
como piedras arrastradas
por turbias aguas
de un profundo río

/ llegamos
a sembrar en los desiertos
nuestra verde hierba buena
que germinó regada por el llanto

/ dejamos nuestras travesuras
sin huaynos cortaron
nuestro monte
que retoña en el desierto.